"La película es como un boomerang después de veinte años"
Después del estreno del documental realizado por Rodrigo Espina, Andrea Prodan, hermano de Luca, nos relata cómo vivió la realización de la película y qué cosas son las que más se extrañan.
Segundos después de ver el preestreno de la película sobre su hermano Luca, Andrea Prodan se predispone con su amabilidad eterna a una charla. Intento hacerle recordar una nota que hicimos hace cuatro o cinco años en el techo de la radio Universidad de La Plata, una tarde de sábado en la que cerraba su primer año de Metiendo púa, un programa donde pasaba discos de la colección de su hermano y gemas de su propiedad para cautivar oyentes platenses. Le comento que ese día había cerrado el programa con un tema de Sumo, "Don't turn blue" (No te pongas azul) en una especie de homenaje a quienes lo reporteamos esa tarde (le habíamos comentado que vivíamos en una ciudad del Interior llamada Azul).
Entonces, lo primero que dice Andrea en la nota es: "bueno, ojalá que después de ver la película nadie se ponga azul... yo ya lo había visto, porque ayudé en la traducción de los subtítulos del italiano y del inglés, para corroborar que estuviesen bien, porque son cosas importantes. Es lindo volver a ver la película, me gustó" todo dicho con una pronunciación especial, remarcando las eses como los inmigrantes de principios de siglo pasado.
¿Qué parte de Luca pensás que está mejor representada por la película?
Mirá, lo que es un poco triste es que las únicas de él en movimiento son del último año de su vida, cuando estaba muy mal ya físicamente. Y si bien siempre se lo ve como que está con energía y humor, para quienes lo conocíamos verlo mal físicamente es feo. El resto era como acordarnos en la memoria de algunas cosas, todos tenemos en la memoria una capacidad máxima que llega a un límite y más de eso no almacena. Y como que los recuerdos comienzan a ser fosilizados, son pocos los que quedan y siempre los mismos. Así que siempre que hay algo nuevo que te dispara un recuerdo u otra cosa, está bueno que te vuelva a despertar parte de tu memoria. Así que esta película es sobre esto también.
Da la sensación de que la película está armada desde el afecto, desde la parte más cariñosa alrededor de Luca.
Está bueno eso. No es una película sobre Sumo, sino sobre Luca. Por eso, el hecho de que Rodrigo fuera alguien que lo conocía y estaba como fascinado e interesado en él. Es como una película personal, es como una visión de Luca de Rodrigo, con el aporte de mucha gente que lo conocía bien y pudo devolver un poco la generosidad, porque Luca era muy generoso y daba mucho. Es como un boomerang veinte años después, mucha gente que vivió con él y lo conoció está en la película. Esa gente puede hablar de él y devolverle recuerdos para que se sepa un poco más sobre Luca. Pero siempre va a ser algo que después se transforma en un cliché. Esta película también.
Luca representa un sentimiento que identifica mucho ¿porqué pensás que los argentinos tenemos tanta pasión por hacerlo remera o tatuaje?
Eso es bastante un misterio, no? yo creo que es un país que sufre dos polaridades que van de represión a la anarquía un poco, viste? son como excesos. Y Luca conocía esta cosa, porque Luca sufrió represión, estuvo tres veces en cárcel por tiempo y mi padre era un tipo severo también, y fue a ese colegio toda su juventud. Y también conoció la anarquía porque era una persona libre que necesitaba vivir de un modo libre, le gustaba agarrar la gente y sacudirla para que se despierte. Puede ser que esa cosa de la anarquía sea bien argentina y en un punto llegó alguien que la conocía y pudo transmitirla.
¿Qué es en lo que más se lo extraña a Luca?
Esa es una pregunta que me hacen bastantes veces y es difícil decirte la verdad porque puede cambiar, en cinco minutos podés estar extrañando otra cosa. Pero para uno era su presencia física, porque era una persona muy física que te agarraba y te tocaba y eso era algo que te hace bien, porque te devuelve el hecho que somos animales y los amigos son como perros que van juntos. El tenía esa cosa, era muy orgánico. Otra cosa era que era muy creativo y siempre quería que la gente esté vigilante, con la cabeza que se de cuenta de lo que está pasando. Era una persona librepensador, que le gustaba que la gente piense para sí misma y se de cuenta de lo que está realmente pasando y no se come boludeces que te dicen los medios o esas cosas. Y yo extraño eso, las cosas que él sabía que me pasaba información, las bandas que descubría, las opiniones que tenía, que casi siempre eran perfectas. Y muchas cosas... la comida, porque cocinaba bien.
¿Cuál era su plato preferido?
Y... muchos, porque hacía muy bien unas cosas rellenas con carne, tipo zapallitos rellenos por ejemplo. O le gustaba cocinar pescado, o la pasta a la carbonara, spaghetti a la matrellana. Era bastante curioso en la cocina, tenía buenas recetas.
Hace tres años me dijiste que Bicicletas y Doris eran tus bandas favoritras ¿cuáles son hoy?
Me entusiasma la vuelta de los Police, que vienen con tanta frescura y novedad al país, tan jóvenes... (se ríe). No, perdón, no estoy súper entusiasmado en este momento. Pero a ver, cuando tenés banda empezás a tener que concentrarte en lo que vos querés hacer. Escuchás menos cosas, salís menos, tenés hijos, tenés que cuidar los niños... no quiero decir que me esté volviendo aburrido, probablemente un poco sí. Pero no estoy notando nada nuevo, seguro que hay, pero tampoco tengo mi programa en La Plata para poder invitar bandas y descubrir cosas nuevas. Estoy como más retirado de esto, así que estoy en la espera... algo va a aparecer. Recomendame algo...
El Mató... pero ya los conocés.
Si, estaban buenos, pero no los he escuchado últimamente. Realmente necesitaría que alguien me informe un poco sobre bandas nuevas.
Opina de esta página
Opiniones de esta página
Sin comentarios, te invitamos que agregues tus comentarios